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AS PLANES Y DIOS SE REIRA DE TI

Historias reales presenta: As planes y Dios se reirá de ti, un impactante relato que tuvo lugar en el oriente de Guatemala bello país de la eterna primavera. Un cordial saludo de su fiel servidora Angélica Mata. Es un gusto estar nuevamente con ustedes para narrarles una triste tragedia ocurrida en el año 1975.

La mayoría de los seres humanos perdemos el tiempo recordando un pasado que no tiene futuro, desperdiciando un bello presente y diseñando un futuro que probablemente no llegue.

Este fue el caso de Estrella y Cristal dos maestras de educación primaria, mujeres muy hermosas que tenían todo lo necesario para vivir feliz, eran jóvenes, avían encontrado el verdadero amor, estaban felizmente casadas, ejercían con mucho entusiasmo su profesión, vivían rodeadas de su familia haciendo planes futuros, sin imaginar que un día serian víctimas de una cruel tristeza.

Ambas maestras compartían la misma residencia, tenían dos hermosos hijos varones, los cuales se veían como hermanos y todo lo hacían juntos, estudiar, comer, jugar, pasear etc.

Eran tan amados y protegidos por sus madres que estas preferían que permaneciesen siempre en casa para evitar una tragedia, no los llevaban al mar porque se podían ahogar, no los dejaban salir a montar bicicleta porque un auto los podía atropellar, no los llevaban a las procesiones de semana santa porque entre tanta multitud alguien se los podía robar y así sucesivamente vivían sobre protegiendo los al extremo, hasta que un día nuestro padre Dios les dio una gran lección mostrándoles que cada uno de nosotros tiene ya un destino marcado del cual difícilmente puede escapar, una misión para cumplir y que así como llegó a este planeta, un día se tiene que ir.

Precisamente en época de semana santa ambas maestras fueron invadidas por la tragedia, he aquí donde ellas hicieron sus planes, contrataron dos empleadas domesticas para asegurarse que sus pequeños hijos Jorge y Roberto ambos de 10 años de edad quedaran muy bien protegidos en casa mientras ellas asistían a las procesiones, antes de salir se aseguraron de dar todas las instrucciones necesarias a las empleadas y colocaron máxima seguridad en las puertas, Quien iba a imaginar que a su regreso les esperaba una muy desagradable sorpresa, sus dos pequeños avían desaparecido sin dejar rastro y esta era la hora que las dos empleadas no se habían enterado de su ausencia, comenzaron desesperadamente a buscar por toda la casa sin tener éxito, posteriormente dieron parte a las autoridades del pueblo y estas se dieron a la tarea de buscar por todas partes incluyendo los pueblos vecinos, incluso buscaron sus cuerpos asta en los ríos, pero todo tipo de búsqueda fue en vano, era como si la tierra se los hubiese tragado. Estrella y Cristal ya no encontraban la paz, sus corazones palpitaban más de la cuenta, mientras más transcurría el tiempo más se apoderaba el miedo y la angustia de no encontrarlos con vida, su intuición no falló, el desenlace de esta historia fue fatal, pero antes de continuar les comento que había algo que a todos les parecía muy raro y era que las puertas tenían barios candados por fuera, era imposible abrirlas por dentro, nadie podía salir, todos se hacían la misma pregunta, si las puertas permanecían intactas, ¿por dónde habían escapado?. Ambas maestras reclamaban una y otra vez a sus empleadas el porqué no cuidaron bien a sus hijos tal y como ellas les habían ordenado, Rosa y Liliana confesaron que jamás se preocuparon de darle un vistazo a los niños por dos razones, la primera que no quisieron interrumpirles sus juegos y la segunda que no eran bebés, confiadas en la edad de los niños creyeron que no necesitaban estar pendiente de ellos. Que negligencia ¿verdad? si las habían contratado para cuidar a alguien, su deber era cuidarlo sin importar su edad, pero así es la vida los seres humanos cometemos los peores errores en un abrir y serrar de ojos y esto fue lo que le sucedió a Rosa y Liliana las dos empleadas domesticas contratadas por Estrella y Cristal, una dijo haber empleado su tiempo cocinando una rica cena para esperar a su patrona, la otra lo invirtió planchando la ropa, jamás cruzó por su mente que todo el bien que quisieron hacer ocasionaría una de las peores tragedias.

A continuación el triste final que ninguno de ustedes alcanza a imaginar. 5 días después, el sol calentó más fuerte que de costumbre, eran las 12 del medio día cuando el resto de la familia se reunieron en el comedor y justo cuando se disponían a tomar sus alimentos una extraña pestilencia los invadió, todos muy asombrados se preguntaban de donde venia, al principio pensaron que se trataba de la basura y ordenaron a las empleadas que se desasiesen de ella, pero aquel mal olor continuaba aún más fuerte, Estrella y Cristal jamás imaginaron el motivo de tal pestilencia, sin pensarlo dos veces llamaron a las autoridades para explicarles lo sucedido, estas comenzaron a dirigirse por el mal olor que los guió hacia un patio abandonado el cual nunca visitaban excepto cuando llevaban a embodegar algún mueble viejo que no utilizaban, como fue el caso de un par de congeladores viejos pero muy grandes, de aquellos antiguos de color blanco completamente sellados sin ninguna ventana que se pudiese ver hacia dentro, pues fue allí en cada uno de ellos donde encontraron los cuerpos sin vida de los niños Jorge y Roberto quienes recién comenzaban a vivir y tenían toda una vida por disfrutar, la policía dedujo que ambos niños jugaban a las escondidas refugiándose en dichos congeladores donde obviamente quedaron atrapados inmediatamente después de entrar.
Esto si fue una verdadera tragedia la cual cambió por completo la vida de toda una familia que no sabía del dolor y jamás imaginaron que un día a su vida llegaría.
Debemos vivir por fe, confiando en que nuestra vida le pertenece a Dios y él, únicamente él, tiene el día y la hora señalada en la cual tenemos que regresar a su presencia.

Existen algunas personas que no viajan en avión porque piensan que este se caerá, no viajan por mar porque piensan que el barco se hundirá, y por carretera menos porque piensan que el autobús se volcará o alguien los asaltará. Yo personalmente conozco este tipo de personas que viven encerradas y dicen que su dinero está apestando en los bancos sin poder disfrutarlo porque se encuentran invadidas por el pánico, sin saber que cuando nos va a tocar, así te pasees por el cielo o te sumerjas en el mar, si es tu final, no vas a escapar.
El hubiese a nadie le sirve, hasta la fecha los padres de los fallecidos niños se preguntan lo siguiente: y si los hubiésemos llevado con nosotros, o si hubiésemos botado a la basura esos congeladores nada de esto hubiese ocurrido. Pero lamentablemente ocurrió, ellos se culpan asimismo y culpan a las empleadas, pero más se culpan ellos al no haber contratado gente capaz, ellos no creen que esto se haya tratado de un destino marcado, ellos están convencidos que se trató de un caso de negligencia en el que están todos involucrados, tanto los padres como los empleados.

Doy fin a tan triste y trágica historia con mi humilde opinión: para mi nada en esta vida es casualidad, no se mueve la hoja de un árbol si no es la voluntad de Dios, todos, absolutamente todos los seres humanos al igual que los productos de consumo diario tenemos una etiqueta con fecha de vencimiento pero nuestra etiqueta la guardó Dios, solo él sabe el día y la hora de nuestro fin. Es por eso que me atrevo a confirmar que los seres humanos solo somos los instrumentos para llevar a cabo los planes de Dios.

Solo analicen esto, cuando nuestro padre Dios decidió sacrificar a su hijo Jesucristo por la humanidad, alguien tenía que asesinarlo ¿verdad? para que se cumpliese su destino fatal.

Nadie se va un minuto antes ni después de lo que Dios tiene destinado, para mí esa es la ley de la vida. Probablemente Dios solo prestó temporalmente los niños a esta familia para que supiesen cuanto se ama un hijo y después se los llevó con él para que conociesen el dolor que se siente al perderlo y quizá así valoren un poco más el sacrificio que nuestro Dios hizo por la humanidad al sacrificar como un cordero a su único hijo.
Era una familia honesta y muy católica, solo nuestro padre Dios sabe porque tuvieron que pasar por tan dura prueba. Mis queridos amigos y fieles lectores una vez mas millones de gracias por el recibimiento que le han dado a su serie de historias reales, ya saben sus comentarios siguen siendo muy bien recibidos aquí en: www.elsuperior.com y mi correo personal:angelicamata2000@hotmail.com Que nuestro padre Dios los proteja y el Espíritu Santo los acompañe por toda la eternidad. Son los sinceros deseos de su fiel amiga, Angélica Mata. Y no olviden: As planes y Dios se reirá de ti.

 


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